HOLA!
Mi nombre no es importante, pero mi historia y cómo he reaccionado a cada episodio, sí.
Si yo te preguntara: ¿Quién eres?
Tú me dirías: Soy Ana/Marcos.
Y estarías de acuerdo conmigo en que si tus padres te hubieran llamado de otra forma, me habrías dado otra respuesta pero tú seguirías siendo tú. Entonces tu nombre no te define. Así que...
¿Quién eres?
¿Tus logros te definen?
-Él es Felix Baumgartner, y saltó desde la estratosfera!
-Ya, muy bien. Pero es amable o prepotente? Se acepta como es? Le ocurrió algo terrible en su infancia que no le deja confiar en los demás?
Ni mis logros ni mi nombre me definen. Son mis pensamientos los que conforman mi personalidad, mi morfología, los que me hacen ser como soy, que me hagan gracia ciertas cosas, o que me guste desayunar un café con leche caliente porque me recuerda a los desayunos en casa de mis padres. Somos lo que pensamos, y esto no tienes que creértelo, tienes que asumirlo. Porque si lo pospones más, estarás perdido, y no me refiero a que te espere un final terrible. Me refiero a que mentalmente, y muy probablemente físicamente, estarás perdido. Y lo malo de perderte es que puedes sentirte perdido en cualquier sitio. Si te vas de viaje para "encontrarte", seguirás perdido. Tu "viaje" no ha de llevarte a ninguna parte, más allá del aquí y el ahora. Los estudiosos de la holística y los psicólogos están de acuerdo: el viaje más importante que harás nunca no será a los EEUU, será a tu interior, tu mundo interior.
Para mí tiene todo el sentido del mundo.
Quizás ha llegado ya el momento de que hinques los talones y pares la inercia que te arrastra. Quizás llevas ya un tiempo pensándolo. ¿Qué hace que no tomes las riendas de tu vida con determinación y consciencia?
Pues esa idea es la que da título a la entrada de hoy. Lo llevo barruntando (dando vueltas) muchos meses, sí. Y es que soy de acción lenta, pero una vez que me pongo en marcha... vamos, como las planchas. Las conclusiones a las que he llegado son bastante evidentes, pero es como todo en la vida, tienes que darte cuenta, no basta con que te las hagan llegar. Hay que hacerlas propias, e interiorizarlas.
Espero que siga teniendo todo el sentido del mundo para tí.
Las preguntas que me hago diariamente son:
1) Estoy donde quiero estar?
2) Qué objetivo persigo?
3) Además de cambiar mi conducta, con qué otros recursos cuento para mejorar mi estado actual?
4) Soy feliz? Qué me impide serlo? Qué hace que lo sea?
5) Cómo me siento en relación con los demás? Soy capaz de tener relaciones sanas con otras personas?
6) Podría mejorar algunos aspectos como comunicación, amabilidad, empatía?
Y así en muchos otros campos, como la familia, el trabajo, los amigos, los hobbies. Y así te darás cuenta de que quizás no tengas ni idea del estado actual en el que te encuentres, aunque creas que más o menos estás bien, ya que no te estás midiendo con respecto a ningún objetivo.
Así que el cambio me sobrevino en el mismo instante en el que empecé a contestarme estas cosas. No podía ser de otra manera, si nunca había pensado en ello! Tuvo que ser justo ahí, no quedaba otra. Me dí cuenta de que me quedaba mucho mucho mucho por hacer aún... qué suerte haberme dado cuenta cuando aún tengo mucho por vivir. Esto marcha.
Mi nombre no es importante, pero mi historia y cómo he reaccionado a cada episodio, sí.
Si yo te preguntara: ¿Quién eres?
Tú me dirías: Soy Ana/Marcos.
Y estarías de acuerdo conmigo en que si tus padres te hubieran llamado de otra forma, me habrías dado otra respuesta pero tú seguirías siendo tú. Entonces tu nombre no te define. Así que...
¿Quién eres?
¿Tus logros te definen?
-Él es Felix Baumgartner, y saltó desde la estratosfera!
-Ya, muy bien. Pero es amable o prepotente? Se acepta como es? Le ocurrió algo terrible en su infancia que no le deja confiar en los demás?
Ni mis logros ni mi nombre me definen. Son mis pensamientos los que conforman mi personalidad, mi morfología, los que me hacen ser como soy, que me hagan gracia ciertas cosas, o que me guste desayunar un café con leche caliente porque me recuerda a los desayunos en casa de mis padres. Somos lo que pensamos, y esto no tienes que creértelo, tienes que asumirlo. Porque si lo pospones más, estarás perdido, y no me refiero a que te espere un final terrible. Me refiero a que mentalmente, y muy probablemente físicamente, estarás perdido. Y lo malo de perderte es que puedes sentirte perdido en cualquier sitio. Si te vas de viaje para "encontrarte", seguirás perdido. Tu "viaje" no ha de llevarte a ninguna parte, más allá del aquí y el ahora. Los estudiosos de la holística y los psicólogos están de acuerdo: el viaje más importante que harás nunca no será a los EEUU, será a tu interior, tu mundo interior.
Para mí tiene todo el sentido del mundo.
Quizás ha llegado ya el momento de que hinques los talones y pares la inercia que te arrastra. Quizás llevas ya un tiempo pensándolo. ¿Qué hace que no tomes las riendas de tu vida con determinación y consciencia?
Pues esa idea es la que da título a la entrada de hoy. Lo llevo barruntando (dando vueltas) muchos meses, sí. Y es que soy de acción lenta, pero una vez que me pongo en marcha... vamos, como las planchas. Las conclusiones a las que he llegado son bastante evidentes, pero es como todo en la vida, tienes que darte cuenta, no basta con que te las hagan llegar. Hay que hacerlas propias, e interiorizarlas.
Espero que siga teniendo todo el sentido del mundo para tí.
Las preguntas que me hago diariamente son:
1) Estoy donde quiero estar?
2) Qué objetivo persigo?
3) Además de cambiar mi conducta, con qué otros recursos cuento para mejorar mi estado actual?
4) Soy feliz? Qué me impide serlo? Qué hace que lo sea?
5) Cómo me siento en relación con los demás? Soy capaz de tener relaciones sanas con otras personas?
6) Podría mejorar algunos aspectos como comunicación, amabilidad, empatía?
Y así en muchos otros campos, como la familia, el trabajo, los amigos, los hobbies. Y así te darás cuenta de que quizás no tengas ni idea del estado actual en el que te encuentres, aunque creas que más o menos estás bien, ya que no te estás midiendo con respecto a ningún objetivo.
Así que el cambio me sobrevino en el mismo instante en el que empecé a contestarme estas cosas. No podía ser de otra manera, si nunca había pensado en ello! Tuvo que ser justo ahí, no quedaba otra. Me dí cuenta de que me quedaba mucho mucho mucho por hacer aún... qué suerte haberme dado cuenta cuando aún tengo mucho por vivir. Esto marcha.
Hola, voy a seguir tu blog XD
ResponderEliminarEstoy en proceso de hacer algo con mi vida, sobre todo profesionalmente, muy en la linea de lo que comentas. Aparte he empezado un blog (aunke no de este tipo) y empiezo a tener curiosidad por los blogs que un amigo me comenta por G+. Así que voy a seguir tu historia... hasta donde nos lleve XD
El comentario en si es relativo al ¿quien soy?, me gusta mucho la cultura cyberpunk y en general todo lo relacionado con la ciencia ficción. En esta cultura en particular, los apodos definen lo que eres, lo que quieres ser, lo que el resto de personas piensa de ti... Es un nombre que eliges la mayoría de las veces y que, si aceptas, te acompañara en esa parte de tu vida.
Como referencia te puedo poner así a bote pronto a Neo (Sr. Anderson) en Matrix. Y dentro del mismo contexto el significado de adoptar ese apodo para dejar de ser "tu" y empezar a ser un nuevo "yo". El termino sería relativo a renacer...
Weno, k me extiendo demasiado, me ha dao un golpe de inspiración je je je.
Un saludo y animo en tu viaje !