Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de noviembre, 2014

Lo primero es lo primero: ¿Qué me limita?

Hola a todos! Como os iba comentando la semana anterior, la toma de conciencia es el paso número uno y fundamental, pero si nos quedamos ahí (poco más o menos que si siguiéramos en el mismo sitio) tendremos el problema añadido de que si no nos ponemos en marcha, esa inercia se perderá nuevamente en el agujero negro de la ignominiosa rutina, aun sabiendo que no vamos por el buen camino.  Por eso, sin dejar mucho tiempo a que las neuronas se relajen, sigo mi relato. A mi plan de acción para cambiar las cosas que veía que me estaban limitando, le faltaba eso... un plan de acción. Después de divagar durante semanas (puesto que el día da de sí lo que da), informándome, etc... llegué a ciertos libros, que os digo por si alguien quiere echarles un ojo: * Usted puede sanar su vida* de Louise Hay.  *Despertando al gigante interior* de Anthony Robbins *PNL (Programación Neurolingüística: Guía práctica de aplicación)* de Steve Bavister y Amanda Vickers *El arte de n...

Lo llevo barruntando muchos meses, y ahora el cambio vino para quedarse

HOLA! Mi nombre no es importante, pero mi historia y cómo he reaccionado a cada episodio, sí. Si yo te preguntara: ¿Quién eres? Tú me dirías: Soy Ana/Marcos. Y estarías de acuerdo conmigo en que si tus padres te hubieran llamado de otra forma, me habrías dado otra respuesta pero tú seguirías siendo tú. Entonces tu nombre no te define. Así que... ¿Quién eres? ¿Tus logros te definen?  -Él es  Felix Baumgartner, y saltó desde la estratosfera!  -Ya, muy bien. Pero es amable o prepotente? Se acepta como es? Le ocurrió algo terrible en su infancia que no le deja confiar en los demás? Ni mis logros ni mi nombre me definen. Son mis pensamientos los que conforman mi personalidad, mi morfología,  los que me hacen ser como soy, que me hagan gracia ciertas cosas, o que me guste desayunar un café con leche caliente porque me recuerda a los desayunos en casa de mis padres. Somos lo que pensamos, y esto no tienes que creértelo, tienes que asumirlo. Porque si lo pospones...