Hola a todos!
Después de un parón importante, vuelvo a retomar el blog. La necesidad fisiológica de escribir nunca me ha abandonado, pero la he limitado al papel y boli durante este tiempo. Ya me pedía el cuerpo, desde hace días, escribiros. Por qué no a las 4 de la mañana de un día cualquiera, cuando el insomnio ya no es que aceche, es que descaradamente se mete en la cama? Pues eso, cualquier momento es grato, y además con quietud de fondo... Impagable.
Durante estos días de confinamiento 24/7 en casa, saliendo lo justico o nada, con la nena en casa queriendo jugar contigo (y tú con ella, naturalmente), aplausos a las 8, planificación de los menús para que no falte de nada, aprovechando para hacer el cambio de armario, dejar la casa como una patena, muchas videollamadas con los tuyos, y un larguísimo etc que seguro os suena... Pues en medio de este día a día que me tomo con resiliencia y humor y sintiéndome bendecida, no he podido evitar preguntarme que es lo que más echo de menos. Qué es lo que más lamento no tener a mi alcance. Qué es lo que me hace sentir libre.
Naturalmente que echo en falta a los míos. Mis rutinas, ir al trabajo, salir a dar un paseo, las cañas y cafés con amigos. El ir de tiendas, hacer la compra, ir con la nena a un parque, a un concierto, ensayar con el grupo, ver caras de gente a la que aprecio...Echo en falta mi vida hasta entonces conocida, pero a quién quiero engañar: la vida se mide en hitos, en circunstancias y sucesos, y en cómo nos desenvolvemos y salimos de estos. No, el hecho de hacer cualquiera de las cosas anteriormente mencionadas, el hecho de volver a mi rutina, no es lo que anhelo realmente. No es lo que me hace sentir libre.
Es la posibilidad. Es saber que tengo la opción de hacer lo que sea... Y ya veré si lo hago o no. Pero eso, esa posibilidad, el poder elegir, ESO es lo que echo de menos sin lugar a dudas.
Que puedo ir al gimnasio o no. Hacer la compra aquí o allí. Dar un paseo por esta zona o la otra. Ver tal tienda o ir a tal evento. Quedar con un amigo o una amiga, o todos juntos... Playa o montaña? Y este finde qué hacemos ? Visitamos o nos visitan? Y si vamos a pasar este puente largo a algún sitio? Vamos a ver a la familia, que les tenemos lejos? En coche o en avión?
ESO. Y gracias a que tantísimas cosas las podemos hacer online, y parte grande de ese mundo de posibles lo tenemos cubierto.
Las infinitas posibilidades son las que hacen que te ilusiones y veas que los límites están en tu cabeza. Y tras cuatro semanitas en casa, oyendo el trino de los pajaritos y alucinando con cómo ha mejorado el aire y la solidaridad entre vecinos, no puedo evitar preguntarme qué nuevas posibilidades me esperan una vez esto termine, y sólo deseo tener dos dedos de frente para aprovechar tantas como pueda. Y estoy convencida de que de este hito tan tan importante en las vidas de todos, saldremos reforzados y con una lista de prioridades muy diferente. Quizás apreciando más lo que tenemos, y quejándonos menos. Quiero creer que seremos mejores seres humanos. Quiero creer que eso es posible.
Que tengáis una feliz semana! Un abrazo y ánimos! Ya queda un día menos...
Después de un parón importante, vuelvo a retomar el blog. La necesidad fisiológica de escribir nunca me ha abandonado, pero la he limitado al papel y boli durante este tiempo. Ya me pedía el cuerpo, desde hace días, escribiros. Por qué no a las 4 de la mañana de un día cualquiera, cuando el insomnio ya no es que aceche, es que descaradamente se mete en la cama? Pues eso, cualquier momento es grato, y además con quietud de fondo... Impagable.
Durante estos días de confinamiento 24/7 en casa, saliendo lo justico o nada, con la nena en casa queriendo jugar contigo (y tú con ella, naturalmente), aplausos a las 8, planificación de los menús para que no falte de nada, aprovechando para hacer el cambio de armario, dejar la casa como una patena, muchas videollamadas con los tuyos, y un larguísimo etc que seguro os suena... Pues en medio de este día a día que me tomo con resiliencia y humor y sintiéndome bendecida, no he podido evitar preguntarme que es lo que más echo de menos. Qué es lo que más lamento no tener a mi alcance. Qué es lo que me hace sentir libre.
Naturalmente que echo en falta a los míos. Mis rutinas, ir al trabajo, salir a dar un paseo, las cañas y cafés con amigos. El ir de tiendas, hacer la compra, ir con la nena a un parque, a un concierto, ensayar con el grupo, ver caras de gente a la que aprecio...Echo en falta mi vida hasta entonces conocida, pero a quién quiero engañar: la vida se mide en hitos, en circunstancias y sucesos, y en cómo nos desenvolvemos y salimos de estos. No, el hecho de hacer cualquiera de las cosas anteriormente mencionadas, el hecho de volver a mi rutina, no es lo que anhelo realmente. No es lo que me hace sentir libre.
Es la posibilidad. Es saber que tengo la opción de hacer lo que sea... Y ya veré si lo hago o no. Pero eso, esa posibilidad, el poder elegir, ESO es lo que echo de menos sin lugar a dudas.
Que puedo ir al gimnasio o no. Hacer la compra aquí o allí. Dar un paseo por esta zona o la otra. Ver tal tienda o ir a tal evento. Quedar con un amigo o una amiga, o todos juntos... Playa o montaña? Y este finde qué hacemos ? Visitamos o nos visitan? Y si vamos a pasar este puente largo a algún sitio? Vamos a ver a la familia, que les tenemos lejos? En coche o en avión?
ESO. Y gracias a que tantísimas cosas las podemos hacer online, y parte grande de ese mundo de posibles lo tenemos cubierto.
Las infinitas posibilidades son las que hacen que te ilusiones y veas que los límites están en tu cabeza. Y tras cuatro semanitas en casa, oyendo el trino de los pajaritos y alucinando con cómo ha mejorado el aire y la solidaridad entre vecinos, no puedo evitar preguntarme qué nuevas posibilidades me esperan una vez esto termine, y sólo deseo tener dos dedos de frente para aprovechar tantas como pueda. Y estoy convencida de que de este hito tan tan importante en las vidas de todos, saldremos reforzados y con una lista de prioridades muy diferente. Quizás apreciando más lo que tenemos, y quejándonos menos. Quiero creer que seremos mejores seres humanos. Quiero creer que eso es posible.
Que tengáis una feliz semana! Un abrazo y ánimos! Ya queda un día menos...
Comentarios
Publicar un comentario