Encantada de volveros a escribir!! Hoy os traigo una entrada que explica esa frase tan oída de "somos los que pensamos": os explicaré el proceso, los por qués, y lo que podemos hacer para cambiarlo. Espero que os resulte fácil de aplicar, y entretenido de leer. Vamos allá!
El modelo de pensamiento, no es más que una secuencia de pasos que os explicaré uno a uno:
1) Circunstancias
2) Pensamientos
3) Sentimientos/Emociones
4) Acciones
5) Resultados
1) Las circunstancias:
Todos los días ocurren cosas en el mundo y a nuestro alrededor. Cosas que no podemos controlar, y simplemente suceden: un compañero nos grita; estamos en un atasco interminable; llueve; nuestros amigos hacen cosas o no las hacen en absoluto; estuve en una reunión con alguien que no paraba de de interrumpirme... esto son circunstancias: hechos probables y demostrables.
Y lo que ocurre para la mayoría de la gente, es que creemos que lo que ocurre afuera de nosotros, provoca un sentimiento en nosotros. Es decir: que sentimos esto o aquello, debido a un suceso externo que dispara nuestra reacción. Por ejemplo: estuve parada media hora en un atasco esta mañana: puedo sentirme exasperada. Si despierto en la mañana y llueve, me puedo sentir deprimida. Si hace sol, me siento feliz. Si me interrumpen constantemente en una reunión mientras hablo, puedo sentir que mi opinión no es válida. Tengo una reunión con mi jefe, lo que me puede hacer sentir ansiedad, vergüenza, timidez, que me ponga a la defensiva...
Esto no es más que atribuir a una circunstancia, un sentimiento.
Y la razón de que se haya llegado a esta deducción (que no he llegado yo sola, ya me gustaría ser tan lista, jaja) de que las circunstancias realmente NO conducen nuestros sentimientos, es tan evidente como cierta: no todo el mundo tiene el mismo sentimiento, la misma respuesta, bajo la misma situación.
Y esto lo habéis comprobado seguro: ante el mismo hecho de estar en un atasco, habrá quien esté cabreado todo el tiempo, tocando el claxon como si eso fuera a servir. Pero también habrá quien se encuentre relajado, pensando en sus cosas, cantando, oyendo las noticias.
¿Cuál es la diferencia?
2) Pensamiento:
De la misma manera que hay gente que no se siente estresada en un atasco, hay gente que se siente bien cuando habla con su jefe, que se siente inspirada sólo con la idea de explicarle sus proyectos y sus ideas de mejora, sin mostrar atisbo de miedo, vergüenza o ansiedad.
Es decir, lo que nos hace sentir de cierta manera, es lo que pensamos nosotros sobre esa circunstancia! Las cosas pasan a nuestro alrededor, y somos nosotros los que definimos esas experiencias en nuestra mente con un pensamiento, una frase, una imagen.
Si estoy en un atasco y pienso: "Bueno, qué le vamos a hacer, lo importante en llegar. Así puedo pensar en mis cosas un rato más. " Si pienso esto, es imposible que esté impaciente o enfadado. Me sentiré relajado y en paz.
Si trabajo con mi jefe directamente, y cada vez que esto ocurre pienso: "No me entiende. Se cree mejor que yo, que sabe más que yo, que vale más que yo. Qué prepotente. Me tiene por vasallo..." Sólo ya viendo la nota en la agenda con la reunión, empezaré a sentirme mal, a la defensiva, agresivo, y con mala disposición.
Si en lugar de esto, pienso... "Jo, la verdad es que tengo suerte. Me escucha y me entiende casi sin esfuerzo. Me aprecia un montón, sabe lo mucho que me gusta lo que hago y lo mucho que me esfuerzo para que salgan bien las cosas. Le gusta la gente que intenta hacer las cosas lo mejor posible. Ella/Él me inspira a ser mejor"... es imposible que estés en cualquier situación con tu jefe y te muestres a la defensiva si piensas estas cosas positivas sobre él.
Si en una reunión estoy con un compañero que habla muchísimo (sobre el tema central de la reunión), podría pensar: "Joe qué pelma. Y no se calla! Todo el mundo queriendo hablar y que no hay manera de hacerle cerrar el pico!" pues me sentiré bastante impaciente, enfadada, etc.. o podría pensar "jo, X es genial, sabe un montón y quiere compartirlo con todos. Qué suerte tenemos de tener a alguien tan proactivo en el equipo, con tantas ideas, tanto que aportar...", y entonces te sentirás agradecido y curioso sobre sus ideas.
Os dais cuenta del cambio brutal? ¿Y cómo lo hacemos para cambiar el enfoque con que miramos las situaciones? Pues esta es la parte poderosa del asunto: "Somos nosotros los que decidimos qué pensar". Quizás el sentido de la vida sea simplemente esto.
En la vigilia (el tiempo que pasamos despiertos), podemos llegar a tener 60.000 pensamientos. Pero no hay que sentirse abrumados por esto, no se trata de ser conscientes de los 60.000 pensamientos que cruzan nuestra mente. Pero sí cazar aquellos que no nos resultan útiles (o que lo eran hace tiempo, pero ya no), que no nos están llevando en la dirección que queremos llevar, o nos están haciendo perder oportunidades, o llevando a resultados que simplemente no son los que queremos tener.
Tomad aire, que seguimos :D
3) Sentimientos y sensaciones:
A partir de lo que pensamos, ya hemos visto que tendremos un sentimiento. Y también sabemos ya que ese sentimiento no es dependiente de lo que hagan los demás, o de experiencias ajenas a ti. Lo que sentimos viene directamente de nuestra mente: es la importancia o el significado que le damos a un hecho externo, a una circunstancia, lo que nos hará sentir de una forma u otra. Recordad que cuando es un día lluvioso, hay gente que se deprime. Pero hay gente que se alegra. No es mal tiempo: es tiempo, a secas. ;-) El cómo reaccionas a ello, viene de tu propio pensamiento.
Así de simple.
Tienes total autoridad y control sobre tus emociones. Es decir: no tienes que esperar a que el mundo cambie a tu alrededor para sentirte mejor, o satisfecho, o más feliz. Seguro que lo has pensado más de vez: "Cuando me cambie de trabajo, podré evolucionar", "cuando baje 10 kilos, seré más feliz", "Soy infeliz con mi pareja, cuando me separe seré feliz"... Creemos así que la única forma de sentirnos mejor, es que nuestras circunstancias externas cambien, pero queridos míos, ya sabemos que eso no es cierto. Tus emociones, tu felicidad, es tu responsabilidad. Y de nada ni nadie más.
¿Da miedo, eh? Mucha gente prefiere ignorar esa responsabilidad, y dejarlo en manos de la vida, el destino, la suerte... Porque de repente asumir que eres tú el único responsable de sentirte como te sientes, es algo fuerte. Siempre es más fácil culpar a la lluvia de que mi día sea una porquería.
4) Acción
Ya hemos aprendido de dónde vienen nuestros sentimientos. Ahora veremos que nuestros sentimientos dictan cómo actuamos.
Si me siento feliz, sonreiré. Seré encantadora con los demás, les escucharé, les miraré a los ojos, les prenderé y contagiaré. Si estoy enfadada, no escucharé. No miraré a la gente a la cara. Seré borde, maleducada, y me importará un carajo lo que me tengan que decir.
¿Cómo te comportas cuando te sientes frustrado? Hay gente que se calla y agacha la cabeza, hay quien rompe platos, hay quien llora, quien agarra la guitarra y canta, quien grita, quien discute con la primera persona que ve...
Y así es que, el cómo te sientes, naturalmente condiciona tu comportamiento. Nuestras acciones son también nuestra responsabilidad. No me vale que porque tenga un mal día, tenga el derecho a tratar a los demás como me da la gana, o a insultar, o a gritar. Si estás enfadado, hazte de herramientas para calmarte, pero no lo pagues con los demás. Los demás no tienen la culpa de que te sientas así, y mucho menos de tus acciones. Sólo tú eres responsable de cómo te sientes y cómo actúas. Cuanto antes lo asumas, mejor: lo que haces no está relacionado con lo que hacen o deshacen los demás. Asume tu comportamiento.
Y así llegamos al último punto!!
5) Resultado:
Los resultados, el último paso del modelo de pensamiento, siempre corroboran el pensamiento originario.
Un ejemplo: Si soy una persona celosa> Pensamiento: mi pareja no está interesada en mí, y está pensando en dejarme e irse con otro > Sentimiento: ira, enfado, miedo... > Acción: discuto, insulto, manipulo, controlo a mi pareja... > Resultado: mi pareja me ha dejado, porque no soportaba mis celos. Y así corroboraré el pensamiento inicial: ves? tenía razón, me quería dejar.
Es un ejemplo muy ilustrativo, verdad? Pues es aplicable absolutamente a todo: al final veremos lo que hemos pensado desde el comienzo. Y esto es aplicable al lado opuesto:
Otro ejemplo: Dejo a mi pareja espacio para ser él mismo > Pensamiento: si quiero que respeten mis sueños y proyectos, tengo que respetar los del otro > Sentimiento: feliz al verle cumplir sus sueños y objetivos >Acción: le animo a seguir adelante con todo lo que se proponga. > Resultado: mis proyectos son también respaldados por él. Tengo el 100% de su apoyo. Y él el mío. ¿Ves? Tenía razón.
Es decir, el modo en que pensamos va a desencadenar el resultado que pensamos que está ocurriendo. Ni más ni menos. Y es más, ese resultado se convertirá en evidencia para el pensamiento original (como te he mostrado en los dos ejemplos anteriores. De modo que, si queremos (y queremos) cambiar ciertos resultados, la única solución es cambiar lo que elegimos pensar sobre ello. La solución pasa por aquí, y no por el cambio de trabajo, de pareja o de casa.
Si tuviera que resumir esta entrada brevemente, os diría que el éxito o el fallo tiene que ver con lo que nos decimos a nosotros mismos, en nuestras mentes; y poco que ver con las circunstancias que te rodean.
Cuando dicen que si quieres ver un cambio en el mundo, has de cambiarte a ti mismo, es esencialmente esto. Os imagináis que todas las personas del planeta supieran de esto, y lo pusieran en práctica? Si esto se enseñara en las escuelas. Si nos lo enseñaran en casa. Si nos lo aplicáramos a nosotros mismos cada día...? La próxima vez que os despertéis y esté lloviendo, acordaros del hortelano que se alegra de que se rieguen sus plantas. La próxima vez que estéis en un atasco, dad gracias porque podéis ir en coche a trabajar. La próxima vez que te sientes mal por algo que ocurre ajeno a tí, piensa por qué te molesta tanto, y cambia el patrón. Quizás la próxima vez que te vuelva a pasar, te enfades menos o nada. Y habrás hecho de tu entorno un lugar mejor. Valorémoslo así.
Gracias por haber llegado hasta aquí!
Feliz semana!! :D
#Palabradecoach

Interesante artículo pero siempre he visto díficil aplicar técnicas de pensamiento positivo. Algunas veces te dejan en una situación de desventaja social y favorecen los abusos.
ResponderEliminarSi eres lo suficientemente fuerte, tienes los recursos y las técnicas y los trucos para que los desplantes ajenos no te afecten (y lo veas todo con cierta perspectiva), eres invencible. No pueden abusar de ti si no lo permites, recuérdalo siempre ;) Gracias por pasarte!
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